El cerebro recuerda más de lo que creemos: un estudio revela que las memorias “olvidadas” siguen activas


El cerebro humano posee la capacidad de reactivar recuerdos que el individuo considera olvidados, según un estudio reciente de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, el cual revela que estas memorias persisten en la estructura cerebral, aunque no alcancen la conciencia de forma voluntaria.
Los científicos de la Facultad de Psicología utilizaron magnetoencefalografía (MEG) para observar este fenómeno. Los resultados, publicados en la revista Journal of Neuroscience, demuestran que el sistema nervioso central recuerda datos incluso cuando el sujeto falla en el proceso de recuperación.
Durante la investigación, los participantes realizaron una tarea de asociación de pares. Cada persona vinculó un video específico con una palabra determinada y, tras un tiempo, los expertos midieron la actividad eléctrica ante la mención de dichos términos.
Un algoritmo de aprendizaje automático detectó las huellas únicas de cada recuerdo en el cerebro. Esta tecnología permitió la identificación de señales de memoria en casos donde el voluntario no logró una evocación consciente del material visual asociado.
El éxito en la recuperación de la información depende de las oscilaciones neuronales rítmicas. La señal del recuerdo reactivado presenta una fluctuación más rítmica en la denominada banda alfa cuando el proceso de recordación resulta efectivo para la persona.
“Lo que demostramos es que incluso cuando el cerebro puede reactivar el recuerdo correcto, esto no garantiza que seas consciente de ello”, afirmó el doctor Benjamin Griffiths, líder del proyecto, en un comunicado.
En esta línea, Griffiths comparó el mecanismo cerebral con el ambiente sonoro en un evento masivo. “Si todos charlan, no puedes escuchar lo que se dice; pero si todos comienzan a cantar la misma canción, la escuchas con claridad”, señaló el investigador.
El estudio también halló que una disminución en el ruido de fondo de la corteza sensorial facilita este proceso. Cuando la actividad general decae, los ritmos de la memoria logran una mayor prominencia y atraviesan el umbral de la percepción consciente con mayor facilidad.
Estos descubrimientos abren nuevas vías para el tratamiento de enfermedades degenerativas como la demencia. Las terapias actuales suelen partir de la base de que la falta de recuerdo implica la desaparición total de la información en el paciente.
El doctor Griffiths sugiere un cambio de enfoque radical para la medicina del futuro. Según su visión, el objetivo debe centrarse en ayudar a que los recuerdos existentes superen la barrera de la conciencia, en lugar de intentar la reconstrucción de memorias que se presumen perdidas.
Fuente: www.clarin.com



